Poco a poco, los elogios de familiares y amigos confirmaron lo que ella ya intuía: sus creaciones caseras poseían cualidades excepcionales para limpiar, humectar y nutrir la piel y consentir el alma de quienes las usaban.
De esta semilla, cultivada con la misma paciencia que requiere cada fórmula, nació Sacro de Virenyala. Una marca que encontró su alma en la íntima conexión entre lo humano y lo botánico, entre la tradición y lo divino.
El reconocimiento llegó en 2023 con el premio Fondo Emprender, un hito que catapultó el proyecto. Este recurso hizo posible la creación de un laboratorio certificado por el INVIMA, un espacio donde se mantienen los pilares de la esencia original: El cuidado personal con propósito, elaborado amorosamente con materias primas naturales y de origen.