El corazón de esta mantequilla late con el alma de rosas colombianas, seleccionadas y secadas con paciencia para luego sumergirse en una mezcla de aceites de almendras dulces, ricino y ajonjolí prensado en frío. Durante 40 días de maceración lenta y artesanal, estos aceites absorben los principios activos y la energía vital de los pétalos, dando vida a un elixir de pura alquimia botánica. Este poderoso oleato se integra a una fusión de manteca de cacao, karité, cera candelilla y vitamina E, batida artesanalmente hasta lograr una textura voluptuosa. Finalmente, es nutrida y perfumada con nuestra mezcla de aceites esenciales "Esencia de la Diosa": rosa, geranio, jazmín, mirra, incienso, palo santo y mandarina.