Formulada sin fragancias sintéticas ni disruptores hormonales. Una composición floral-resinosa de profundidad oriental, construida sobre la tensión entre lo efímero y lo eterno.
El corazón florece primero: rosa y jazmín entrelazan su dulzura carnal con el verde fresco del geranio, creando esa ilusión de piel cálida que solo los grandes florales logran. Un destello de mandarina atraviesa la composición como luz entre hojas — fugaz, alegre, el instante de claridad antes de que la profundidad tome el mando.
El fondo se revela lento y sagrado: incienso y mirra aportan una profundidad y un caracter que ancla la bruma a algo más sensual y miesterioso. El palo santo completa el acorde con su humo dulce y su madera viva, evocando rituales que preceden al lenguaje.
Notas de corazón: Rosa, Jazmín, Geranio
Notas de salida: Mandarina
Notas de fondo: Incienso, Mirra, Palo Santo
Esencia de la Diosa nació para quienes entienden que lo que va sobre la piel entra al cuerpo — y al alma. Sin petroquímicos. Sin ftalatos. Sin mentiras.