Las rosas son el alma de este set: sensuales, mágicas, inconfundibles. A su alrededor, el jazmín aporta dulzura, el geranio equilibrio, la mandarina frescura, y la mirra, el incienso y el palo santo una calidez ancestral que ancla el aroma a la piel. El resultado: tres productos para celebrar tu belleza única:
Bruma Aromática Esencia de la Diosa (30 ml): Formulada con aceites esenciales 100% naturales, esta bruma te perfuma con una apertura fresca y floral que se asienta en una base cálida de maderas y resinas, dejando una estela íntima que dura horas. En su interior reposa un cuarzo colombiano, cargando cada rociada con la energía de la tierra. Rocíala sobre tu piel, tu cabello y tus prendas para envolver todo tu cuerpo en una nube aromática. Su tamaño de 30 ml cabe perfectamente en el bolso, lista para acompañarte donde vayas y recordarte, con un par de rociadas, que mereces sentirte bien en cualquier lugar y a cualquier hora.
Mantequilla Corporal Esencia de la Diosa (200 ml): Una mezcla batida artesanalmente, de textura voluptuosa, que se derrite al primer contacto con tu piel.
En el corazón de esta mantequilla late la esencia de rosas colombianas, seleccionadas una a una, secadas con paciencia y amor, y sumergidas en aceites de almendras dulces, ricino y ajonjolí prensados en frío durante 40 días de maceración. Este proceso lento permite que los aceites absorban los principios activos y energéticos de los pétalos, creando un elixir de pura alquimia botánica.
Al tacto, notarás pequeños micro-cristales lipídicos naturales que, al fundirse con el calor de tu piel, se integran a la mezcla de aceites, liberando sus antioxidantes naturales y potenciando un acabado sedoso de absorción inmediata.
Pulso Esencial en Roll-On (10 ml): Pequeño y poderoso. Este roll-on concentra una mezcla de aceites esenciales 100% naturales —rosas, geranio, jazmín, mirra, incienso, palo santo y mandarina— seleccionados tanto por su poder botánico como por lo que despiertan en quien los usa. Aplícalo en tus puntos de pulso: muñecas, cuello, detrás de las orejas. El calor natural de tu cuerpo activará e intensificará el aroma, creando una firma olfativa íntima y única que evoluciona contigo durante el día.